El amor no es apego,
ni produce pesar.

En él no hay desesperación ni esperanza;
no puede hacerse respetable,
ni convertirse en parte del esquema social.

Cuando él no está presente comienza
el afán en todas sus formas.

Dalila lanzó este reproche a Sansón:
"Y luego dices que me amas...
pero tu corazón no es mío".

Poseer y ser poseído suele considerarse
como una forma de amor.

El instinto de posesión no proviene
de las circunstancias,
sino de una fuente mucho más profunda:
la soledad, el sentimiento de separación.

Intentamos llenar ese vacío
de diferentes maneras :
con entretenimientos, peleas,
bebida, religión organizada,
creencias, alguna forma excesiva
de actividad, el control...

No hay fuga posible de la soledad.
Los apegos generan dolor, es un hecho;
pero escapar de la realidad
ocasiona más confusión y dolor.

"Quiero amarte sin absorberte,
apreciarte sin juzgarte,
unirme a ti sin esclavizarte,
invitarte sin exigirte,
dejarte sin sentirme culpable,
criticarte sin herirte
y ayudarte sin menospreciarte.

Si puedes hacer lo mismo por mí...
nos habremos encontrado".

Sólo existe el color
y no diferentes colores;
sólo existe "EL AMOR"
y no diferentes expresiones
de su naturaleza.

Cuando el amor se fragmenta o categoriza,
como divino y carnal : deja de ser.

"El amor perfecto no requiere nada
para sí mismo, ni nada se atribuye",
lo que hacemos sin amor,
genera frustración y dolor" .

Alguien puede dar sin amar,
pero no se puede amar sin dar.

La vida oculta las cosas poniéndolas
delante de nuestros ojos.

pd:este relato se lo dedico a la persona mas importante en mi vida y k lo amo mucho...
para ti con mucho cariño y amor.....